jueves, agosto 03, 2006

Decìamos en ocasiòn de las "Jornadas de Asociaciones de Adultos Mayores y ONG preparatoria de la Reuniòn Iberoamericana de Seguimiento del Plan de Acciòn de la II Asamblea de Envejecimiento" Realizadas en Montevideo- Uruguay del 18 al 22 de Abril de 2005:


!8 al 22 de Abril de 2005 - Montevideo - Uruguay
Hotel Crystal Palace

Recientemente en nuestro país, las situaciones de maltrato de los AAMM en residencias geriátricas han sido objeto de una fuerte denuncia a través de los medios de comunicación que produjo un efecto inmediato en las fuerzas políticas, sobretodo en aquellos encargados de la supervisión de las instituciones que prestan asistencia , vivienda y cobertura de las necesidades básicas.

La sociedad civil no se encuentra organizada en torno al tema de la defensa de los derechos de los mayores, delega esta función en instituciones públicas que paradojalmente son las violadora de los derechos. Sin este empuje comunicacional , aún las autoridades harían oídos sordos a la inquietante situación por que atraviesan centenares de ancianos sobretodo en la Capital y grandes ciudades del interior.

En Uruguay se esta conformando una Nueva Comisión Gestora, integrada por profesionales de varias áreas y representantes de grupos mayores, que se adhieren a los objetivos de la red, la afiliación es lenta pero continua, en razón del tema que sobre los que se trabaja.

Por este motivo los objetivos nacionales de la RIAAM Uruguay;

· Establecer estrategias , acciones y actividades en defensa de los derechos integrales de los A.M, con el fin de mejorar su calidad de vida.

· Reforzar su organización y tejer redes auténticas y perdurables, tratando de incidir en los planteos político-sociales para la edad adulta desde una óptica realista e intergeneracional.

Las situaciones de maltrato al anciano despiertan cada vez más la inquietud de aquellos que de una forma u otra están en contacto con adultos mayores. Sin embargo a través de una tarea simple de preguntar en ciudades más pequeñas del interior del país , aún los profesionales de la salud dicen que no han visto situaciones de este tipo y /o niegan que pase en sus comunidades. La preocupación sobre cómo podemos sospechar esta posibilidad, y cómo podemos actuar, es evidente en las consultas que nos hacen acerca de los síntomas y signos que debemos buscar para poder detectar y diagnosticar esta problemática.

Si quisiéramos resumir en párrafos simples las verdades con que nos encontramos es que no existe una información fuerte y veraz acerca de la problemática que pasan los AAMM en nuestro país, así como no encontramos mecanismos eficaces( a nivel político legal) para detectar la incidencia del abuso y el maltrato en nuestra población de edad avanzada

Hay cierta complicidad en la mayoría de los actores sociales y políticos en nuestras ciudades del interior llamándose a silencio ante estas situaciones, cuando ahondamos en el tema salen a la luz los abusos sobretodo económicos de las familias. Es interesante destacar la poca colaboración de profesionales (geriatras, asistentes sociales , médicos) que descartan el tema, y ni siquiera se comunican para conversar sobre el tema. No disponemos de un entorno legal que nos ampare para la adopción de soluciones emergentes, lo que a veces genera un círculo incesante de más maltrato, más secreto, peor solución.

Sólo se puede detectar una situación de maltrato, si los que se enfrentan al hecho concreto, tienen presente esa posibilidad. Claro está que esto no exonera la posibilidad de las entidades financieras, de los efectivos policiales y judiciales, de los vecinos o del resto de los familiares, que también de alguna manera, tienen relación con las acciones del perpetrador, aunque a veces están demasiados condicionados o poco concienciados con el asunto.

Desde nuestra óptica de trabajo estamos convencidos que para superar esta desinformación y poner en marcha cualquier programa que trate al AAMM como una verdadera fuerza de cambio, es imprescindible reforzar las instituciones en las cuales ellos se nuclean , trabajan, se recrean, y divierten. Estas organizaciones, asociaciones o incluso grupos sin personería legal, necesitan el empuje de la información y generar en ellos la conciencia de que pueden por sí producir el cambio, que son actores fundamentales en las políticas sociales, en las leyes y proyectos que se refieren al adulto mayor.

Es imprescindible entonces el trabajo en conjunto de varios grupos, que fortifiquen las redes existentes o sirvan de nexo entre ellas.

Nuestros AAMM y sus asociaciones son en su mayoría islas con individuos que trabajan, conquistan beneficios para sí pero que no tienen una apertura real hacia otros grupos de pares.

Los vemos juntarse para el cumpleaños de un club, los 100 años de un barrio, un beneficio para una escuela. Llevan a ellos sus coros , sus bailes, y luego vuelven a juntarse viviendo hacia adentro de sus organizaciones. Si son invitados van como protagonistas , pero sin la plena conciencia de que están trabajando para otros.

En cuanto a esto los grupos que hemos contactado y con los cuales estamos trabajando tienen entre sí perfiles diferentes, unos simplemente el reunirse para charlas amenas, otros para viajar, compartir cenas , otros con fines solidarios y recreativos y uno de ellos el que convocamos desde hace cinco años a través de un espacio radial, donde convergen A.M de diferentes barrios de Montevideo, y además comparten el espacio con generaciones más jóvenes. En estos encuentros mensuales además de abocarse a la literatura, el canto , el baile, paseos, excursiones , han surgido ideas solidarias, se van haciendo cada día más fuertes como grupo y replican la información en sus distintas organizaciones. Cabe aclarar que en este grupo se reúnen componentes de diversas asociaciones, clubes, grupos, sin distinción y que de él han emanado otros subgrupos






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